Aprobé las cuatro asignaturas de las que me matriculé. Las notas que saqué no fueron geniales pero había salido bien mi primera incursión en la universidad. Me sentía emocionada y con ganas de más. Ahora tenía que ponerme a buscar si entraba finalmente en la presencial y cómo.
Tras investigar un poco, comprendí que el tema de convalidaciones era complejo y, además, tenía que volver a pagar un porcentaje de mis asignaturas. Termine por quedarme en la UNED. Me hacía las cosas más fácil. Entre ellas, ahorrar en transporte, mi centro asociado queda cerca de mi casa. La otra es la libertad de ponerme mi propio horario.
Tuve un verano tranquilo. Ya solo pensaba en qué asignaturas tocaban el próximo curso.
Tuve un verano tranquilo. Ya solo pensaba en qué asignaturas tocaban el próximo curso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Espero vuestros comentarios con ilusión.